4 abr. 2010

¿Un hemicraneal?


Hay demasiados ruidos en el mundo.

Demasiados ruidos sordos,

Sin palabras, sin rumbo,

Sin sentido,

Ruidos secos, vacuos, mudos ruidos.


Y me canso de los ruidos que no suenan,

Que resuenan, que retumban

En el fondo del fondo de mis ideas

Ruidos sin voz, que chocan, de lejos,

Solo ruidos.


Quiero escuchar como los árboles arrullan

Los murmullos del viento,

Mientras hojas secas liberadas

Como druidas, breves,

De las ramas caen, ocres, y vuelven a la tierra,

Contando historias, como vidas,

Que contaron las suyas, sin ruido.


Y quisiera oír las voces dulces,

Sobre el ruido, perforando mi cabeza,

Y escuchar más allá, sin oír el ruido continuo del mundo,

La voz serena de tus ojos.


Pero el ruido no me permite hablar,

Continuo, molesto, incansable, reverberante. Entonces,

Lo ignoro, sabiendo que no lo escucho;

Lo oigo, lo aíslo, lo apago.

Se sepulta, de repente, rendido.


Y filtro entre mis labios el sonido de tus ojos,

Lo convierto en música,

En canto, melodía, religión.

Mágico blanco momento en que

Silencian el mundo tus pupilas con mi voz.


"El buque encallado en el Gran Arrecife de Coral podría partirse". Porfavor, que lo saquen YA de ahi, que se parta es lo ultimo que nos hace falta...

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