7 mar. 2013

Gobierno de imbéciles. Contigo.


Mirad lo que he encontrado esta mañana:




"Artículo 179. Otras normas.
1. Los ciclistas estarán obligados a utilizar cascos de protección homologados o certificados según la legislación vigente (...)"

Conclusión: Probablemente se suprima nuestro derecho y libertad a elegir si llevamos o no un maldito champiñón de plástico en la cabeza con el que no está de acuerdo ni la Federación Española de Ciclismo.

Gracias, querido Gobierno, por preocuparte por mi salud exigiéndome usar casco mientras me las haces pasar putas para poder terminar de pagarme la carrera, por haberme convencido de que si quiero conseguir vivir con algo de independencia va a tener que ser largándome de mi ciudad y probablemente de mi país, y de trabajo mejor ni hablo (aún teniendo, y como yo otros miles, con menos de 25 años un CV seguramente más completo que el de muchos de tus integrantes, que hasta el pelo tienen todavía alborotado de la electricidad estática del enchufismo de sus puestos), y en caso de caerme de la bici y romperme la cadera... No tengo suficiente conocimiento ni información sobre el panorama de la sanidad pública en España a día de hoy como para poder permitirme emitir un juicio sobre lo que pasaría con mi operación de cadera, así que mejor paro aquí, no vaya a ser que desprestigie el resto de cosas que he dicho y les reste veracidad. 

No quepo en mi del gozo y la gratitud y la amarga ironía que se me desborda hacia el sistema que rige este magnífico país cada vez que escucho alguna de sus maravillosas nuevas ideas.... Este país en el que el clima es una bendición y la comida más aún, pero que está gobernado por imbéciles que no ponen orden ni concierto en sus prioridades, y que me obligan a renegar, y a emigrar, hasta por vergüenza y cuestión de principios ya casi, y como a mi a otros miles de jóvenes con sueños que priorizan muy por encima de una buena comida y un sol radiante.


PD. No me da la gana de ponerme casco.

PD2. Si se aprueba definitivamente esta inteligentísima medida la gente se animará aún menos a  coger las bicis, algunos quizás incluso dejarán de usarla, y habrá más coches, más atascos, más humo (y malos humos), más ruido. Una vez más: Bravo, y gracias.




“Cuando veo a un adulto en bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana”
H.G. Wells

26 feb. 2013

(in) Coherencia


Ayer, de camino a casa al ritmo tintineante del hierro suelto de mi bici y la cadencia amable de la voz que me acompañaba, me venía planteando una serie de preguntas que me gustaría compartir con vosotros. Preguntas que han desembocado en reflexiones que mal le van a pesar a los dioses del capitalismo, y que con alegría amarga me la traen al pairo, blasfema y pagana que soy aun sometida a sus dominios. Voy a intentar sintetizar mi pensamiento caótico con un hilo conductor que plasmaré con el tema "coches". En esta ocasión las cifras son menos importantes que el mensaje de fondo, porque los números dicen menos de lo que vais a poder apreciar con vuestros propios ojos, pero os las dejo igual, porque valen la pena. Empiezo con mi disertación verborreica del día; pasen y vean, ladies and gentlemen, pónganse cómodos y abróchense los cinturones!

En 2009, China produjo más de 13 millones de coches. 13.790.994, para ser exactos. Japón casi 8 millones, seguidos de EEUU y Alemania, que se situaban ya por encima de los 5 millones. Según datos de la OICA, la suma mundial total de vehículos (no sólo coches, sino también vehículos comerciales tipo furgonetas, camiones, remolques, etc.) producidos en el 2011 rondó los 80 millones (http://oica.net/category/production-statistics/). Aparte de esto, mirad lo que he pescado por la red:

"En 2010 la producción mundial de automóviles se situó alrededor de 74 millones de unidades, lo que se traduce en un incremento del 23% en comparación con las cifras de 2009, según un informe de Ernst & Young sobre el sector de automoción"
http://www.elmundo.es/elmundomotor/2011/02/14/empresa/1297703763.html
"En 2012 la producción mundial de automóviles se elevará a 79,4 millones de unidades, lo que supondrá un incremento del 6,3% en comparación con los 74,7 millones de unidades contabilizados en 2011, según un informe sectorial de PwC."
http://www.elmundo.es/elmundomotor/2012/01/16/empresa/1326738748.html

"La producción de vehículos en las plantas españolas sumará el próximo año 2013 2,2 millones de unidades, lo que supondrá un aumento del 11% respecto al 2012 según estimaciones de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac)" http://www.elmundo.es/elmundomotor/2012/12/26/empresa/1356534808.html

"Las previsiones para el 2013 indican que en China se fabricarán alrededor de 19,6 millones de automóviles, frente a los 18,3 millones que se producirán en Europa"
http://www.cadenadesuministro.es/noticias/uno-de-cada-cuatro-vehiculos-fabricados-en-el-mundo-en-2013-sera-chino/

Bien. Antes de que os sigáis preguntando de qué va todo esto (¿Te has vuelto loca ya? -Me preguntáis- ¡Ya os he dicho que si! -Os respondo una vez más-), ya voy llegando a donde yo quería, no os preocupéis. Las cifras nos sitúan por tanto en casi 80 millones de coches. Anuales. Y subiendo. Aun considerando sólo los últimos 3 años (2010, 2011, 2012) y excluyendo al 2013, por jovenzuelo, nos colocamos en un total de unos 240 millones de coches (redondeando a la alta, si; podemos dejar la estimación en unos 200 millones para que no nos pueda acusar nadie de alarmistas ni sensacionalistas y santas pascuas, si lo preferís; a vuestras preferencias mentales dejo la elección).

"En el mundo hay un vehículo cada siete personas. Eso asegura una investigación de Ward, que analiza los informes de población de cada gobierno, los registros de vehículos y las tendencias históricas. Sus datos arrojan un número total de vehículos en funcionamiento de más de mil millones de unidades en 2010. El aumento es del 3,6% desde el año 2000http://noticias.coches.com/noticias-motor/cuantos-coches-hay-en-el-mundo/41907

Ya hemos superado los 7 mil millones de personas en el mundo, y como habéis podido leer hace ya 3 años se estimó que había un vehículo por cada 7 personas. Actualmente debe de haber bastantes más. Y no voy a hablar de teléfonos, ordenadores, cacharros electrónicos varios, ropa, caprichos, bla, bla, bla.  Si tenemos en cuenta otros datos menos mecánicos que afirman que el 20% de la población mundial retiene el 90% de las riquezas totales, que casi 3 mil millones de personas sobreviven con menos de dos dólares al día, que uno de cada cinco niños no tiene acceso a la educación primaria o que todos los días mueren hasta 30.000 niños por causas evitables... En fin. Y no voy a tocar cuestiones medioambientales, ecologistas ni de desarrollo sostenible. Hoy no vengo con moralejas ni sermones más allá de los que pueda haber dejado implícitos; os dejo con el realismo distante de los datos y las estadísticas, que ya es bastante, y que cada uno los use como mejor le parezca. Aunque sí que os animo a preguntaros qué necesitáis realmente, y a plantearos por qué. Si queréis profundizar en estos datos, hay referencias al respecto en muchísimas páginas, pero os recomiendo el Banco Mundial (http://datos.bancomundial.org/tema/pobreza), o también podéis decírmelo y estaré encantada de despotricar para vosotros en entradas venideras. Y recordad,



"La información es poder"

F. Bacon



17 feb. 2013

Oda al cegato.


A ti, miope, que no ves un pijo (ni aun al caballo de Ralph Lauren montado). A ti, que no ves tres en un burro, ni tres camiones con burros. A ti, si de hecho podrías confundir a los burros con los camiones. A ti, gafiruli, cuatrojos, cegato, rompetechos; a ti, gafotas, que te levantas por las mañanas y antes de poner los pies en el suelo ya tienes las manos sobre las gafas. A ti que no me ves si no es a través de unas lentes, aun si pupilentes. A ti que a través de hasta los más sucios cristales has aprendido a mirar. A ti que quizás has sufrido el infarto de corazón junto a los cristales rotos y la ira de tu madre furibunda. A ti que aguantabas con resignación los colirios y con orgullo lucías pupilas ciclópeas. A ti que aliviado y con ilusión recibiste la noticia de aquellos nuevos cristales reducidos y antireflectantes que te libraban de usar culos de botellas. A ti te quiero ver, Bartolo. A ti te veo.

Sin embargo a ti, que llevas gafas con cristales sin graduar, o aún peor, sin cristales, ni verte quiero. Y si te veo que sea para presenciar como te chocas contra alguna farola porque el grosor de la montura de tus gafas de adorno a la última moda te haya quitado la suficiente visión periférica como para que yo disfrute del suceso. Me quito las gafas en tu presencia para borrarte de mi vista, gafapasta de inmerecido renombre. A ti no, por absurdo y borrego desagradecido a la vida y la vista.

Pero a ti, mi querido cegato, a ti te diré algo: Ojos que no ven, lentes divergentes o convergentes con mayor o menor grosor que suplirán su defecto. No estás sólo, tienes gafas (así, en eterno plural, que acompañan más). Dicen de los ojos que son ventanas que dan al alma, y tú, mi querido defectuoso de la retina, tienes la opción de ponerle unas buenas cortinas. Aprovecha.



"Cierra los ojos y verás"

P. J. Joubert


16 feb. 2013

Just one more story among the stars.


07:00 UTC, Rigel.

Mientras la mente buscaba soluciones a velocidades de vértigo, el estómago se encogía ante la inminente despedida, imposible de eludir. El reloj contaba los minutos. Las alarmas se disparaban en su labor bienintencionada recordando la proximidad del vuelo, las olas rompiendo en la orilla de las pestañas. Un suplicante “Vente conmigo” cae en susurros entre los besos, y tras el salto de pértiga de los corazones al galope, un esperanzado “si” responde en la oscuridad, confiando en la veracidad de la súplica. Se besan.


13:00 UTC, Aldebarán.

Al cabo de unas horas bajan de la nave cogidos de la mano, cansados, sonrientes, victoriosos habiendo derrotado al tiempo (ilusos a contrarreloj). Bajo las sonrisas se esconde la amargura leve que predice ya el siguiente asalto. La distancia que salvan sus manos la ensanchan los minuteros, que aun lentos, corren. Al otro lado del mar, se besan.

Los días antes del siguiente adiós se acaban con violencia los besos a orillas del mar. Las olas rompen con fuerza, desbordándose las dudas en tormentas. La realidad es irreal, y aún más incierta que la fantasía, emerge y destruye el escenario del teatro. Ardiendo el telón, termina la función. Bajo las cáscaras vacías de las ilusiones rotas asoma la verdad, blanca como la nieve. El sol de la mañana abrasa la piel, ya azul. Hace frío.

Días después, ella cruza los mares de nuevo, en sus manos vacías el corazón lleno.


00:00 Hora Zulu, La Tierra.

Fundiendo la nieve las estrellas quedan los besos rotos a las orillas del mar.
El informe reza que la matriz extracelular regeneró correctamente el tejido del miocardio.





"No quedará en la noche una estrella. 
No quedará la noche. 
Moriré y conmigo la suma 
del intolerable universo. 
Borraré las pirámides, las medallas, 
los continentes y las caras. 
Borraré la acumulación del pasado. 
Haré polvo la historia, polvo el polvo. 
Estoy mirando el último poniente. 
Oigo el último pájaro. 
Lego la nada a nadie."

J. L. Borges

28 ene. 2013

Respect not found. Insert coin (I)


Aviso: Peligro de despotricación. Aunque en modo historia, que parece así que la sátira le quite hierro al asunto -craso error-. Quien se sienta ofendido ya sabe donde está la cruz roja para cerrar la página; hay gente muy sensible hoy en día. No me gustan los eufemismos. Con esta introducción en la que ya entro luciéndome, maja y agradable que puedo llegar a ser, a quien me quiera seguir leyendo, le pongo en situación de esta obra de teatro que voy a proceder a pincelar:


"LA ESPECIE BOBA
Tragicomedia deste año 2013


PERSONAS DE ESTE ACTO

-José Ignacio Wert Ortega, ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, y más allá, persona de 62 años, licenciada en Derecho por la Complutense con premio Extraordinario y diplomado en Sociología Política por el Instituto de Estudios Políticos. Fue director de relaciones corporativas del Grupo BBVA, entre otras cosas.

-Miguel Ángel Celdrán Matute, alcalde de Badajoz desde 1995. Ingeniero técnico industrial y director y profesor titulado de autoescuelas de conductores. Como persona escondida bajo la figura del político, tiene 73 años, está casado y tiene tres hijas, tres nietas y un nieto. Se rumorea que le gusta buscar en los fondos de las botellas (¿qué buscará...?).

-José Antonio Monago Terraza, presidente de la Junta de Extremadura y del Partido Popular de Extremadura. Con 47 años, hay que destacar su participación en la selección extremeña de balonmano, su puesto actual como Jefe de Sección del Cuerpo de Bomberos y la fundación a su cargo de la ONG "SOS Extremadura". Entre otras cosas, cursó Derecho en Cáceres, doctorándose con sobresaliente en la Universidad de Salamanca.

-El pueblo (pese a esta autodenominación, debo aclarar que aunque no lo parezca, esta historia NO es El Príncipe de Egipto y de hecho se desarrolla en pleno siglo XXI). Pequeños universos condensados en poco más de kilo y medio de tejido neural. Miles de historias que contar por cada neurona chisporroteante; risas, amor, sueños, miedos, gestos. Mil maneras distintas de andar y mil timbres de voz, también distintos; mundos enteros por descubrir, únicos todos en su individualidad, reunidos momentáneamente en una sinergia de voz sin identidad alguna. La voz del pueblo no es la voz de una persona que lidera, ni tampoco es muchos universos juntos. Es un solo universo, al que otras veces he oído nombrar como “las masas”. No se puede saber si a esta masa le gustan las mandarinas o no, por ejemplo, o si disfruta más leyendo novelas históricas o de fantasía. La paradoja radica en que que siendo el humano un animal sociable, y estando el pueblo integrado por estos humanos, éstos corren el riesgo de perder su identidad individual al formar parte de esta masa.

-Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pequeños universos condensados en poco más de kilo y medio de tejido neural. Miles de historias que contar por cada neurona chisporroteante; risas, amor, sueños, miedos, gestos. Mil maneras distintas de andar y mil timbres de voz, también distintos; mundos enteros por descubrir, únicos todos en su individualidad. Todas estas historias individuales quedan ocultas bajo un uniforme, como el pueblo queda oculto bajo el pueblo."


De momento voy a dejar aquí todo este cacao lopeveguiano; esto fue lo que escribí antes sobre la marcha, enfurruñada como un mono (os cuento para que no andéis tan perdidos: Inauguración de una biblioteca pública en Badajoz city, marabunta de gente furiosa, gritos de odio, políticos pasándoselos por el forro y esas cosas, y como siempre, yo en todos los berenjenales en primera fila); si me pongo a transcribir las cosas que apunté en la manifestación en el móvil de un amigo y que me han llegado al whatsapp hace un rato, no acabo hoy. Lo dejo para la siguiente entrada, sintiendo mucho dejaros a medias (ya que esto apenas si llega a introducción), pero a la vez segura de que me agradeceréis en parte amenizaros la lectura de semejante texto quijotesco que me iba a quedar como me diera por ponerme a refunfuñar y divagar. De todos modos, ya os digo que para paliar esta dosis de realidad lastimosa y deprimente que me he metido hoy para el cuerpo voy a necesitar mucho, pero que mucho chocolate, y salir a correr. Tres horas. Al campo profundo. Y ciencia. Y estrellas. Y música. Y Michael Ende. Y Twitter. Y un buen mojito. Hay gente muy sensible hoy en día... Por desgracia, a veces yo entre ellos.


                                                                                           Fdo.:
Absurd Melan Colidealist


Escoger el propio tiempo es ganar tiempo.


Entonces, si viajo en el tiempo, ¿puedo volver a comerme a la vaca que me cené anoche una y otra vez y nunca se extinguirá? ¿puedo casarme con alguien a quien mataron antes de ayer? ¿podrías a lo mejor tener como hijo a algún antepasado tuyo? ¿evitaría la muerte del perro, o al rato sería atropellado por otro camión?

Y tú, persona, aún si la más excéntrica, dime, ¿maneja algún tipo de hilo invisible tus pasos? ¿está pintado el camino de tus huellas con tinta antigua? Dime si es tu destino decidirte a saltar o no hacerlo.

Si entonces tú no definieras por completo tu destino (yo soy yo y mis circunstancias)...

...sería el destino por tanto una cuestión social? ¿Y si fuera social, qué tendría que ver con uno mismo? ¿y qué es uno mismo entonces? ¿hay acaso un único "uno mismo" mundial alimentando siete mil millones de vidas errantes?

Entre la sencillez y la mediocridad la linea es radiactiva.



Retazos de palabras vestigiales.


El problema. El verdadero núcleo del problema. El problema al desnudo, sin pintura, sin capas, sin ropa, sin piel. Estoy buceando más allá de la piel, sin aire y a ciegas. No veo el problema ni la solución. A mitad de camino la ausencia de aire te aplasta los pulmones; te asfixia. Te fuerza a escoger un rumbo, y piensas que lo mejor es volver (ya que conoces el camino por donde has venido). Y frenas; el miedo a avanzar te paraliza en medio de la nada. Flotas inerte y te mareas, el malestar enredado a la cola de tus neuronas. Pero avanzas, aún sin rumbo y sin percibir la luz (sin el indicio de un sólo rayo que te indique hacia dónde seguir).

De nuevo miras más allá, buscando (los pulmones comprimidos), exhausto. Finalmente tratas de respirar tan profundo como puedes, rendido, y todo estalla en un golpe de tos seca, la tensión desvaneciéndose de cada fibra muscular, los movimientos torpes, automáticos, aún bloqueados, y aún sin luz por fin ves más allá (decepción, resentimiento, culpa, anhelo, miedo, resignación, incertidumbre). Tratas agotado de enfocar la dirección, pero te sientes romper (cada sensación atrapándote y tirando de tu cuerpo en todas direcciones a la vez).

No te sientes mejor escupiendo burbujas de tinta, ni respirando el aire helado que resultó ser el agua en la cual te ahogabas. Pero por un segundo vislumbras la tenue luz del sol.

15 ene. 2013

La escuela de magia.


Hoy he tenido un berrinche de estos míos que me dan por vivir en Yupilandia y no saber aterrizar en la realidad sin ralentizar a tiempo antes de tocar el suelo. Esto me ha llevado a una hibernación mental rápida en la que con mucho esfuerzo y tras una recaída de mi maravilloso Alien-contractura (que por cierto os manda saludos; educación ante todo, mal le pese a Wert) he conseguido calmarme, y decidirme a compartir con vosotros (todo sea dicho, el último empujón se lo debo a  @TonyFate13, aprendiz apuesto de Merlín) un fragmento de un cuento de mi adorado Michael Ende. En este cuento los niños acuden a una escuela de magia, en Deseolandia, donde aprenden trucos varios y... Leedlo, vale la pena. Creo que hoy encaja mucho mejor esto que mi disertación en tono de crítica ácida sobre por qué todo en esta vida ha de ser evaluado (esto lo dejamos para otro día; hoy toca magia, porque la ilusión es gratis y el sol sale para todos). Sin más dilación, me centro en lo que os quería intentar transmitir (disfrutad de cada palabra como si fuera miel tibia, que bien lo merece, y pensad en vuestros verdaderos deseos):

"Deseolandia es ese país en el cual desear aún sirve de algo. Para ir a la escuela de magia, uno tiene que poder desear algo con muchísima constancia y muy fervientemente. Aquél que quiera hacer magia tiene que poder dominar y aplicar su capacidad de desear. Pero, para eso, primero tiene que conocer cuáles son sus verdaderos deseos y aprender a manejarlos (...)

-En realidad lo único que hace falta es conocerlos de verdad, abierta y sinceramente, pues todo lo demás podría decirse que viene por sí solo. Pero no es tan fácil, ni mucho menos, averiguar cuáles son de verdad los propios deseos. Solamente puede encontrarlos quien vive su propia historia.

-¿Su propia historia? –preguntó Mali- ¿Es que cada uno tiene una?

-No cada uno, ni mucho menos –respondió suspirando el profesor-, aunque aquí, en Deseolandia, salimos relativamente bien parados. Pero fuera de aquí, en el mundo cotidiano, la mayoría de la gente jamás vive su propia historia. Tampoco le conceden ninguna importancia a eso. Lo que hacen y lo que les ocurre lo podría hacer cualquier otro y le podría ocurrir a cualquier otro ¿No es así? –dijo volviendo su mirada hacia mí, que estaba en el último banco.



Asentí, sorprendido, y me puse un poco colorado.

-Y por eso –añadió el señor Silber retomando su discurso- jamás se les ocurre descubrir sus verdaderos deseos. Uno piensa, por ejemplo, que le gustaría ser un médico famoso, o un profesor de Universidad, o ministro, pero su verdadero deseo, que él no conoce en absoluto, es ser un simple y buen jardinero. Otro piensa que le gustaría ser rico o poderoso, pero su verdadero deseo es ser payaso de circo. Y como los deseos ajenos son de historias ajenas, ellos jamás viven su propia historia. Y por eso, naturalmente, tampoco pueden hacer magia"


Y recordad:

1. Sólo puedes desear realmente aquello que consideras posible.
2. Sólo puedes considerar posible aquello que forma parte de tu historia.
3. Sólo forma parte de tu historia aquello que verdaderamente deseas.


"Por supuesto que querías; si no, no hubiera ocurrido. Sólo que tú mismo no sabías que ése era tu deseo"


11 ene. 2013

La guerra es la paz.


A ti, que caíste por mí, sin yo saberlo,
y a mis lágrimas, que sin tú saberlo, por ti caían.



Atraviesas con firmeza el escenario.
Con seguridad, la cabeza alta,
Los ideales claros como cielo despejado.
Quizás algún pensamiento tembloroso...

No vacilas.

Y al final volamos juntos,
Yo hasta tu momento, tú hasta mi mente.
Y nos encontramos, fugaces. 
Y te devolví a la vida.

Por la noche a las estrellas te miré en los ojos.